La perfección es para mi, de mañana,
cuando entre sueños
me despierto perdido,
entre el mar de lunares de tu espalda.

Con mis manos nerviosas,
vuelvo a ser ese adolescente,
torpe y tímido: perdido,
entre los pliegues de tu falda.

Solo una sonrisa para hacerme cómplice,
Un segundo para perderme,
y otro para encontrarme, tan verde
como la inmensidad de tus ojos.

Quiero amarte como nunca,
quiero perder la cordura,
y caer, ser tu esclavo,
con un amor que me lleve a la locura.

Comparte conmigo esta noche,
Sé testigo, y siente mi calor,
guardemos los miedos,
y te daré un mundo completamente diferente.

Hay momentos que no necesitan de palabras,
instantes en los que solo una mirada,
será más que suficiente,
para que me lance, y decida emprender esta cruzada.

Una gesta de la que hablarán los libros,
un caballero con yelmo de flores, que todos recordarán,
y que vencedor, sin miedo, porque a tu lado el miedo,
es una palabra de arena que se deshace entre mis dedos.

© El caballero del yelmo por Luis Álamo.

Escrito por Bioluis
Soy un apasionado de Internet, social media, el diseño, la programación y las nuevas tecnologías. Adicto al chocolate, melómano, sibarita, agnóstico, sapiosexual, applemaníaco, amante de los libros y soñador innato.