El 25 de diciembre de 1914 sucedió algo inverosímil, las tropas alemanas sumergidas en el fragor de la Primera Guerra Mundial empezaron a entonar villancicos que llegaban hasta las trincheras de sus enemigos ingleses, estos les respondieron de igual manera cantando villancicos también… Hasta que un grupo de valientes decidió cruzar hacia la línea enemiga alzando los brazos en señal de rendición y acercándose a las trincheras enemigas para firmar lo que hoy se conoce como la Tregua de Navidad, este gesto se extendió por muchos territorios que actuaron de igual manera lo cuál permitió que se pudiera dar sepultura a los caídos en combate y recobrar eso a lo que llaman humanidad y sentido común.

Escrito por Bioluis
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